viernes, 13 de febrero de 2009

Un año sin el “Pollo” Ruiz

Marcelo “Pollo” Ruiz tenía una frase de cabecera: “¡Qué sabrá el chancho de aviones si nunca miró pa´arriba!”. Dueño de un cinismo blindado cuando quería, esa metáfora campera le sirvió para decir qué pensaba, por ejemplo, de funcionarios recién asumidos. Y no la decía para adentro ni sólo en esta redacción: la cosa era en voz alta y en cualquier lugar, como para que todos se enteren de que para él, esa persona no tenía capacidad.Nuestra visión del periodismo era bien diferente y lo sabíamos antes de compartir la sección Política. Tuvimos varios choques. El “Pollo” hubiese odiado una necrológica que lo elogiase cual prócer. No se me borra que cuando alguien conocido dejaba este mundo, a los dos nos enojaba el engorde de elogios: “¡Viste cómo es, Tobarez: todos son buenos cuando se mueren!”. Así me decía y nos reíamos. Nunca le pregunté si creía en Dios. Por eso tampoco sé si ahora mismo nos mira desde un lugar de luz o si hay que conformarse con las fotos que nos quedaron. Me parece lo primero, pero es apenas una sospecha. En todo caso, si Dios es discutible, yo sí creo en las personas. Ellas lo traen seguido a la redacción, al lado mío, donde se sentaba. Si un político habla boludeces, si Boca es campeón o si River es último, es inevitable escuchar: “¿Qué hubiera dicho el Pollo?”. A un año de que se nos fue, esa pregunta sigue. Algo debe significar. Por lo menos, que no hace falta Dios para que alguien esté con nosotros.Queda dicho: no fue un prócer, como ninguno de nosotros lo es. Era muy jodido cuando se enojaba, de ironía feroz, cabeza dura, frontal. Pero jamás le escuché una mentira y mucho menos negar una ayuda, un celular, un dato. Se transformaba cuando su nene lo venía a buscar y creo que ese era su refugio y se olvidaba de River, Boca y los chanchos que no miran para arriba. Nuestra última charla fue por teléfono. Insistía en dejarme papeles para armar una nota de fin de semana, de esas difíciles porque hay poco material. Le dije que se deje de joder. Que estaba por operarse y se ocupe de eso. Una madrugada, a las 5.30, un mensaje de texto me avisó que se nos había ido. El resto se sabe. Un año es mucho, poco, nada. Depende. Para mí el “Pollo” se fue ayer. Será que lo mencionamos tanto que no le quedó otra que quedarse en el diario. ¿Viste, Ruiz? Todos son buenos cuando se mueren. Lo digo y me río como en esos tiempos. Vos también te reís. Te juro que te escucho.
Por Rolando Tobarez
Publicado en el Diario Jornada Jueves 12/02/2009

1 comentario:

Anónimo dijo...

Tengo ganas de armar CECHEBA con algunos compañeros/as que estudiamos en Bs As y somos de chubut.

Me gustaria hablar con vos,.

dantebowen@hotmail.com